(Actualizado en diciembre, 2000)

Acerca de los términos

Si se considera que el significado de cada término es función de su relación con otros, tal como esta relación se recupera mediante la elaboración de enunciados y su organización en redes, entonces no hace falta justificar la inclusión de este o aquél término en este estudio, sino, más bien, decir por qué se excluyeron algunos, porque, por el sólo hecho de haberse utilizado en algún enunciado formado a partir de este corpus, un término puede considerarse como integrante de la terminología del dominio estudiado.

En la región difusa de los límites de la capacidad de decidir qué hacer ante determinados casos, hay expresiones como, por ejemplo, "grupo de función no definida", que constituye un problema porque representa una categoría que no es vacía; que, simplemente, se diferencia de las otras por esa imposibilidad, para el autor, de hallarle un nombre funcional (como cepillo, que cepilla, raedera, que rae, raspador, que raspa, ¿cuchillo? que corta, cortante, que también corta, perforador, que perfora, buril, que burila; pero asimismo: denticulado, muesca, punta, cuyas funciones están definidas), pero que se describe a partir de las mismas variables que los de función bien definida. Por ahora, no lo incluyo.

Otro es el caso de la categoría denominada "no determinable" en las clasificaciones, la cual carece de contenido; si estuviese realizando un estudio de las maneras de clasificar los elementos, no podría dejar de lado esta clase. Pero aquí no veo el interés de considerarlo como expresión definida en algún enunciado (los enunciados que registran los nombres de las categorías que en el texto del corpus no tienen un fragmento textual como definición, tienen la forma "X es (o puede ser) y"; no añade nada un enunciado que diga "X es (o puede ser) no determinable", siendo X una variable que puede tener muchas instanciaciones y no teniendo "no determinable" ninguna otra definición). Es también el caso de: no observable, presente, ausente, etc. Que con seguridad, merecerían otro estudio.

Aún hay otra presencia en esa región: la de los "y otros". Por ejemplo, como en "raspadores y otros instrumentos". En este caso, se resuelve enviando a las redes de raspador y de instrumento (y en ésta, dirá, en el nivel siguiente al del nodo principal, instrumento: "que no necesariamente sea raspador", y luego la FV en el nivel que corresponda).

La pretensión de hacer clasificaciones exhaustivas, fracasa siempre. Y entonces, es necesario hacer esas aperturas...

¿Qué decir de los adjetivos? Dar cuenta de los adjetivos en redes o conjuntos de enunciados, es atribuir de una manera bastante clasificatoria, esos adjetivos a las entidades respecto de las cuales se los usó. Porque los adjetivos generalmente no se definen, si bien, hay excepciones también aquí. Por ejemplo, ya he hablado de denticulado, que es una excepción, porque, en cuanto tipo, tiene definición explícita; pero esto también tiene su lado polisémico, cuando se utiliza para designar una forma de filo (a partir de una elaboración técnica) y en otro nivel, ahora icónico, a modo de definición se alude al dibujo que configura una especie de línea aserrada. Pero, por ejemplo, tosco, usado como evaluación fuera de toda categoría, o paralelo, que no deja de ser un adjetivo de uso importante, no se definen; se aplicaría el uso general de la lengua. En la medida en que han sido usados, deben entrar al diccionario. Las entradas, cuando se trata de adjetivos, dirán a qué elementos se aplica el adjetivo y cuáles son los términos que ordenan los enunciados en que se presenta. Hay algunos adjetivos que tienen un uso suficientemente numeroso como para que la red permita recuperar algo más y, en este caso, daré cuenta de ello en la entrada, al igual que en aquellos que estén explícitamente definidos por, al menos, un autor (por ejemplo, formatizado).

Notas

1 Sin embargo, pieza, vestigio, material y resto, finalmente entraron al diccionario y, como ocurrió con una buena cantidad de términos considerados como inespecíficos (al punto de que en una etapa del trabajo los había reunido en una especie de "miscelánea", separada del diccionario), mostraron matices de uso diferenciales. Quizá estos términos que ocupan el límite entre lo que es "específico" y lo que en virtud de una especie de pudor científico se separa como no pertinente de un lenguaje científico, sean la prueba más eficiente de lo inadecuado que es colocar grillas sobre el lenguaje y lo productivo que es, en cambio, trabajar sobre el uso a partir de un corpus elaborado. He tratado este tema en un trabajo que puede accederse desde aquí.

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